11.5.09

EL HOMBRE EN LA LUNA Y EL PRESIDENTE PRECAVIDO

En julio de este año se cumplen 40 años del primer alunizaje humano. Y Quim Monzó, este domingo, me ha hecho recordar una bonita historia.

Richard Milhouse Nixon, el entonces presidente norteamericano, telefoneó al astronauta Amstrong para felicitarle por "el pequeño paso para él, pero grande para la humanidad, etc, etc, etc"

 Sí, hace cuarenta años había cobertura desde  la Casa Blanca hasta la Luna.

Todo el mundo oyó la presidencial conversación interestelar. Pero lo que nadie supo hasta que se reveló en 1999 fue que el astuto Nixon tenía preparado un sentido discurso por si todo salía mal. Es decir, simplemente, por si aquellos héroes americanos -Amstrong y Aldrin, los que habían hollado tierra lunar-  se quedaban colgados en nuestro satélite para siempre jamás. 

Si todo hubiera ido mal, Tricky Dick , con su mejor cara de circunstancias, tenía previsto  anunciar al noble pueblo americano, y por ende, a la entera humanidad,  que:

Fate has ordained that the men who went to the moon to explore in peace will stay on the moon to rest in peace.

These brave men, Neil Armstrong and Edwin Aldrin, know that there is no hope for their recovery. But they also know that there is hope for mankind in their sacrifice.

These two men are laying down their lives in mankind's most noble goal: the search for truth and understanding.

They will be mourned by their families and friends; they will be mourned by their nation; they will be mourned by the people of the world; they will be mourned by a Mother Earth that dared send two of her sons into the unknown.


El autor de este texto, no fue, evidentemente, Nixon. Fue William Safire, un más que brillante periodista y  a la sazón  autor de los discursos presidenciales.  

A Safire hay que darle de comer a parte.

Tras su etapa como escribano presidencial, Safire se fue al New York Times, donde todavía tiene dos columnas. Una, de opinión política. En la otra, titulada "On language", que aparece en la edición dominical,  el veterano periodista demuestra su maestría en el conocimiento del lenguaje: toma una palabra o una expresión  y  desmenuza hábilmente su significado.

Safire, políticamente un "conservador libertario", llegó a votar por Bill Clinton en 1992 aunque después le criticó duramente. Sin embargo, a quien realmente no soportaba era a Hillary Clinton. Tanto le enervaba que, en 1996,  la llegó a llamar  en una columna "mentirosa congénita" ("congenital liar"). Ese insulto a la primera dama sacó de sus casillas a Bill Clinton, que según afirmó su secretario de prensa ante los corresponsales de la Casa Blanca, estaba deseando darle a Safire "un puñetazo en la nariz" ("a punch in the nose")  y que no lo hacía por el hecho de ser el presidente. 

Todo el mundo en Whasington contuvo el aliento: ¿Cual sería la respuesta de Safire?. Fueron apareciendo columnas de Safire. Nada. Ninguna referencia al embite clintoniano. Pero...

Dos domingos más tarde, en la columna "On language" Safire se ocupó de desmenuzar tres palabras: "Congenital", "Liar"y "Punch".

Magistral. 



6.5.09

PACO, PACO, PACO, O EL MODERNO PARADIGMA DE LA BANALIDAD MULTIMEDICA Y POLITONICA


Esta historia comienza hace 40 años, en 1969, cuando Encarnita Polo, una de las modernas folclóricas de aquella desdichada época en España, lanza al mundo su inmortal "Paco, Paco, Paco", canción, dicho sea de paso, más que pegadiza.


Veamos la interpretación de Encarnita Polo, flamenca pop, en un inefable video-clip de la época:



 En estas que en la actualidad, un joven desocupado, Paco Gutiérrez, tras varias horas de arduo trabajo, acopla la canción de Encarnita a este video-clip de Beyonce y lo cuelga en internet. 

El resultado es inenarrable:



Y como el video lo han visto en You Tube casi tres millones de personas, Andreu Buenafuente entrevista al singular autor de la mixtura, la baila, etc, etc, etc y los imitadores de la imitación se reproducen de forma pandémica.



Moraleja: Encarnita Polo está encantada con el experimento, su canción se ha transformado en horripilantes polítonos para móviles y los que nos dedicamos a esto de lo audiovisual deberíamos reflexionar sobre el asunto.

¿O sería mejor imitar a Beyonce?

4.5.09

UNA PANDEMIA DE MIEDO Y ESTUPIDEZ INFINITA

Estoy más que harto de la gripe porcina, gripe A, gripe nueva, nueva gripe o como diablos se llame. No me creo absolutamente nada. 

Leo en la Vanguardia una entrevista al especialista Marc Siegel en la que dice que esta gripe durará lo que dure en los informativos y tras quitar cientificamente hierro al asunto, diagnostica perfectamente la verdadera epidemia y sus propagadores:  esa gripe del miedo me preocupa más que la porcina. Y la están alimentando los estados: ¿Por qué tiene que salir todo un jefe de Estado a hablar por la tele de una vulgar gripe?. 

El científico se refiere al presidente mexicano, pero no ha habido autoridad mundial que desaproveche la oportunidad para intentar ocultar la crisis económica ( ¿O también es otra forma de la gripe de miedo?) u otras crisis bajo una nube de virus. 

Por cierto, Siegel ya habló de "Pandemia de miedo" hace tres años refiriéndose a otra gripe, la aviar (¿alguien se acuerda de ella? ¿Y de las vacas locas?). Ya entonces Siegel afirmó: "El virus más contagioso entre los humanos es nuestro miedo".

A día de hoy, la "horripilante" gripe A afecta a 878 personas (891 a todo estirar) en TODO el mundo y, también, en todo el mundo, ha causado 20 muertos. La gripe vulgar, común o como quieran llamarle, mata anualmente entre 500.000 y un millón de personas. 

El paradigma de la estupidez se concentra en esa mascarilla, popularizada por los mexicanos, y que, según El País, no sirve absolutamente para nada.

Item más, las llamadas redes sociales contribuyen a pandemizar la tontería. Alexander Scheck ha escrito que la gripe porcina es más peligrosa en Twitter que en la vida real. Y mi amigo Hector Borrat también ha reflexionado brillantemente sobre gripes y crisis

Miedos...

Michael Moore ya describió brillantemente los efectos del miedo en Bowling for Columbine. Inolvidable su historia de "miedo" de Estados Unidos en dibujos animados:



O sea que ya vale.