29.5.07

Y LLEGO EL COMANDANTE Y MANDO CERRAR

Hugo Rafael Chávez Frías, el extrovertido presidente de Venezuela mundialmente conocido por su enorme capacidad de crítica al prójimo, ha cerrado Radio Caracas Televisión, la única emisora venezolana que osaba criticarle a él.

Desde su reelección, en diciembre de 2006, el caudillo venezolano tenía a la emisora entre ceja y ceja.

En la salutación de fín de año a los militares, Chávez reiteró su deseo de clausurar esta cadena:


El día 27, por la noche, se cumplió la promesa. He aquí el último programa, con oración y cierre:


La frecuencia de Radio Caracas ha sido ocupada por Tves, una emisora gubernamental, que no pública. Primer, patriótico y variopinto programa:


Para Reporteros sin fronteras el cierre ordenado por Chávez "es un duro golpe a la democracia y el pluralismo". Pocos días antes de la clausura, el parlamento europeo se había pronunciado a favor de la continuidad de Radio Caracas.

Es un buen momento para recordar lo que dijo Jean Paul Sartre: "...Si crees en la libertad de expresión entonces crees en la libertad de expresión para puntos de vista que te disgustan. Por ejemplo, Goebbels estaba a favor de la libertad de expresión para los puntos de vista que compartía, igualmente Stalin. Si estás a favor de la libertad de expresión, eso significa que estás a favor de la libertad de expresión precisamente para los puntos de vista que no compartes, de otra forma, no estarías a favor de la libertad de expresión."

7.5.07

CUARTO ANIVERSARIO DE "MISION CUMPLIDA": CUANDO LA MENTIRA VIAJA EN PORTAVIONES



Hace cuatro años George W. Bush se vistió con un ceñido mono de aviador para trasladarse a la cubierta del portaviones Abraham Lincoln. Allí, bajo una pancarta enorme en la que se leía la frase “misión cumplida”, dio por terminada la Guerra de Irak.

Pues no. A día de hoy, “la misión cumplida” ha causado la muerte a más de 60.000 civiles iraquies, a 3.300 soldados norteamericanos y a la verdad.

“La verdad es la primera víctima de la guerra”. Es una conocida y certera frase que desde 1918 suele atribuirse al senador norteamericano Hiram Warren Johnson. Y en esta actual guerra del terror, las mentiras de la guerra han alcanzado hasta a los héroes.

La soldado Jessica Lynch,de 19 años, destinada a la oficina de abastecimientos de su unidad, se convirtió universalmente en la "pequeña Rambo" cuando, a principios de 2003, su vehículo fue atacado en Irak y cayó prisionera. El Washington Post del 3 de abril de aquel año narró épicamente la emboscada:

"Pfc. Jessica Lynch, rescued Tuesday from an Iraqi hospital, fought fiercely and shot several enemy soldiers after Iraqi forces ambushed the Army’s 507th Ordnance Maintenance Company, firing her weapon until she ran out of ammunition, U.S. officials said yesterday.

Lynch, a 19-year-old supply clerk, continued firing at the Iraqis even after she sustained multiple gunshot wounds and watched several other soldiers in her unit die around her in fighting March 23, one official said.”.
A la soldado de primera Lynch le concedieron las medallas estrella de bronce, la de prisionera de guerra y la del corazón púrpura.

Un año más tarde, en Afganistán, Pat Tillman, la estrella del equipo de football americano de los Arizona Cardinals, murió en acto de servicio. Tillman, que había combatido en Irak y en Afganistan, se había enrolado voluntario ocho meses después del 11-S como reacción a los atentados. Había renunciado a un contrato de 3,6 millones de dólares por tres años en los Cardinals a cambio de participar en lo que creía una causa justa. Era un héroe americano.

Pero la soldado Lynch no disparó un solo tiro y Tillman murió a consecuencia del “fuego amigo”. La verdadera causa de la muerte de Pat Tillman fue ocultada deliberadamente por el ejército norteamericano y no fue comunicada a la familia hasta cinco meses después de su fallecimiento.

“It was not true”, declaró a finales de abril la soldado Lynch ante el principal comité de investigación del Congreso de los Estados Unidos refiriéndose a todo lo que se ha dicho de ella en la prensa. Tras considerar que el pueblo americano “are capable of determining their own ideals for heroes and they don’t need to be told elaborate tales”, Lynch acabó su testimonio señalando que “I had the good fortune and opportunity to come home and I told the truth. Many other soldiers, like Pat Tillman, do not have the opportunity.
The truth of war is not always easy to hear but it always more heroic than the hype”.


El Congreso de Estados Unidos está investigando estas mentiras de guerra. En el inicio de la sesión, el pasado 24 de abril, el presidente de la comisión, el demócrata Henry A. Waxman, señaló:

"The bare minimum we owe our soldiers and their families is the truth. That didn’t happen for the two most famous soldiers in the Iraq and Afghanistan Wars. For Jessica Lynch and Pat Tillman, the government violated its most basic responsibility.
Sensational details and stories were invented in both cases. Sometimes, because of the fog of war, the first reports from the battlefield are inaccurate. But that doesn’t seem to explain what happened here."
La sesión completa, con las intervenciones de la soldado Lynch y de la familia de Pat Tillman, se pueden seguir en este vídeo de la Comisión.