18.7.06

EL GUERNICA, BEIRUT Y EL HOMBRE QUE COMIA MIENTRAS HABLABA DE MIERDA

El Guernica, el cuadro que pintó Picasso hace casi 70 años directamente inspirado por el bombardeo de la localidad vasca de Guernica, llegó a España hace 25 años.

En estos días estoy preparando un documental sobre la historia del cuadro y a menudo me hago una reflexión un tanto ingenua: ¿para que ha servido ese grito bicromo contra la guerra, ese llamado icono del siglo XX? La guerra española se perdió y los bombardeos han seguido cebándose en la población civil...

Una exposición en el Museo Reina Sofía de Madrid en el que se confrontan algunos cuadros famosos con el Guernica –todos los lienzos tienen la particularidad de que la víctima es la protagonista de la pintura- ha coincidido triste y reveladoramente con los bombardeos israelíes contra las infraestructuras y población civil de Beirut.

Y si el Guernica era el icono del siglo XX, la reunión del G-8 en San Petersburgo ha aportado el icono apropiado para los conflictos del presente: Se trata de un video en el que se ve a dos hombres, uno sentado, comiendo con la boca abierta y hablando –el sonido de la masticación es perfectamente perceptible-mientras que el otro, de pie, ligeramente inclinado sobre él, le ríe las gracias. Ambos están discutiendo sobre la penúltima batalla de Oriente Medio. El que habla con la boca llena parece, además de un dechado de educación, un prodigio de geo-estrategia. Dice: “Mira... la cosa... lo que tienen que hacer es hacer que Siria, hacer que Hezbolá pare toda esta mierda y se acabó”.

El de parar la mierda es George Bush. El otro es Tony Blair. Evidentemente pensaban que nadie los oía. Hay que verlo para creerlo.

10.7.06

UN ANIVERSARIO ENVIDIABLE: LA FOIA CUMPLE 40 AÑOS

Un cuatro de julio de hace 40 años el Presidente Lyndon Baines Johnson firmó a regañadientes en su rancho de Texas una ley que representa el paradigma de la libertad de acceso a la información gubernamental: La Freedom of Information Act (FOIA), la ley de libertad de información.

La historia del accidentado nacimiento de la FOIA la recoge The National Security Archive en un especial.

Ésta envidiable ley permite solicitar a los ciudadános –norteamericanos o no- cualquier información elaborada o recogida por algun departamento o agencia de la administración pública (estadounidense, por supuesto). En ocasiones, sobre todo cuando se trata de documentos que tienen que ver con la seguridad nacional –concepto más bien laxo en Estados Unidos- la petición de documentación ha de incluir una demanda de desclasificación. La denegación de esta información ha de estar perfectamente argumentada por parte de las autoridades. Frecuentemente los documentos desclasficados tienen parte del texto o de las ilustraciones velados por tachaduras o páginas en blanco. Pero permiten hacerse una idea del contexto.

En España, en teoría, según recoge Freedominfo, la legislación vigente permite solicitar información oficial. Pero en la práctica, las limitaciones invocadas por las diferentes administraciones en nombre de la seguridad del estado o de la privacidad de las personas, así como la falta de criterios claros sobre las maneras de permitir el acceso al material de sus archivos o quién ha de autorizar la desclasifiacación de esos documentos ocasionan la pérdida de la paciencia investigadora al más pintado.

A mí, en varias ocasiones, sin ir más lejos.